Soporte continuo

Mantenimiento web para sitios que ya están en marcha y no pueden permitirse fallar en silencio.

Si tu web va lenta, muestra avisos de seguridad, lleva meses sin actualizarse o el desarrollador anterior desapareció, el problema no es «falta de diseño»: es falta de alguien que la vigile y la corrija.

Nos ocupamos del día a día técnico —parches, copias, disponibilidad, rendimiento e incidencias— para que sigas captando consultas sin descubrir el fallo cuando ya ha costado leads o reputación.

Cuéntanos qué te está pasando con la web. Empezamos por el estado real, no por un plan genérico.

Hablar de mi web
Señales claras

Indicios de que tu web necesita mantenimiento ya.

No hace falta un informe técnico para reconocerlos. Si te suena alguno, conviene actuar antes de que el síntoma se convierta en una caída o en un formulario muerto.

La web carga cada vez peor

Páginas lentas, imágenes pesadas, scripts acumulados o un hosting al límite. El visitante se va; tú lo notas en menos contactos y en peores señales para el buscador.

Avisos de seguridad en el navegador

Certificado caducado, sitio marcado como no seguro o redirecciones raras. Pierdes confianza al instante y, a menudo, también posicionamiento hasta que se corrige.

PHP o CMS sin actualizar

Versiones antiguas de PHP, WordPress, plugins o librerías. Cada mes sin parchear aumenta el riesgo de exploits conocidos. «Si funciona, no lo toques» es una mala estrategia en web.

Formularios que dejaron de enviar

El contacto deja de llegar y nadie se entera hasta semanas después. Suele ser SMTP, un plugin, un captcha o un error silencioso. Mientras tanto, pierdes leads reales.

Caídas y copias sin comprobar

La web se cae sin aviso o «hay backup» pero nadie ha restaurado una prueba jamás. El día que hace falta, la copia está vacía, corrupta o desactualizada.

Alcance del servicio

Qué incluye el mantenimiento cuando lo hacemos en serio.

No es «miramos de vez en cuando». Son tareas técnicas para mantener la web usable, segura y preparada para captar consultas.

Parches de seguridad

Actualizamos núcleo, plugins, temas o dependencias con criterio: primero en prueba cuando el riesgo lo pide, después en producción. Priorizamos vulnerabilidades frente a cambios cosméticos.

Copias verificadas

Programamos copias de ficheros y base de datos y, de forma periódica, comprobamos que se pueden restaurar. Una copia sin prueba no es un plan de recuperación.

Disponibilidad

Vigilamos que la web responda y avisamos cuando deja de hacerlo. Así no dependes de que un cliente te diga «no carga» para enterarte.

Rendimiento

Revisamos tiempos de carga, caché, peso de assets y cuellos de botella evidentes. El objetivo es mantener la web usable en móvil y escritorio.

Salud de SEO

Comprobamos indexación, errores técnicos, redirecciones rotas, sitemap y señales básicas. Aquí nos centramos en que la base no se rompa; el contenido es otra capa.

Incidencias y cambios

Atendemos fallos y pequeños ajustes —textos, bloques, formularios— dentro del alcance acordado. Si el cambio es grande, lo tratamos como trabajo aparte.

Cuando algo se rompe

Cómo reaccionamos ante una incidencia.

El mantenimiento no es solo prevención: es saber qué hacer cuando un plugin rompe el checkout, el correo deja de salir o el hosting se queda sin espacio. El proceso vale igual para una web heredada y para una plataforma crítica en producción: estabilizar, diagnosticar y dejar rastro.

  • Prioridad a recuperar el servicio
  • Causa documentada, no parches a ciegas
  • Cambios controlados y reversibles
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1

Aviso y contención

Recibimos el aviso (vuestro o de la monitorización) y acotamos el impacto: ¿toda la web, una sección o un formulario? Contener evita empeorar el problema.

2

Diagnóstico

Revisamos logs, cambios recientes, versiones y entorno. Buscamos la causa real —no solo el síntoma— para no aplicar un apaño que falle otra vez.

3

Corrección

Aplicamos el arreglo con el menor riesgo posible: rollback, parche, configuración o hotfix. Cuando el alcance lo permite, validamos antes en prueba.

4

Cierre y prevención

Confirmamos que el servicio vuelve, te informamos de qué ha pasado y, si procede, reforzamos prevención (copia, alerta, actualización pendiente).

Webs heredadas

Nos hacemos cargo de webs que no hemos construido.

Es una objeción legítima: «Otro la hizo, ¿cómo vais a mantenerla?». No improvisamos sobre código desconocido: auditamos, asumimos con criterios claros y decimos no cuando el riesgo es inasumible.

Muchas empresas llegan así: agencia desaparecida, freelance que cambió de sector o desarrollador interno que se fue sin documentación. El sitio sigue online —a veces captando leads, a veces a duras penas— y nadie sabe qué hay debajo.

Acceso y mapa

Recopilamos accesos a hosting, dominio, CMS, FTP o despliegue, y repositorio si existe. Sin eso no hay mantenimiento real: solo parches a ciegas.

Auditoría inicial

Revisamos stack, versiones, plugins, formularios, copias, SSL, errores visibles y deuda técnica. El resultado es un estado de salud honesto, no un checklist de marketing.

Alcance escrito

Definimos qué entra en el mantenimiento continuo, qué hay que sanear antes y qué queda fuera. Así evitas sorpresas a mitad de mes.

Si la base es tan frágil que el soporte sería un fuego continuo, te lo diremos. A veces conviene un saneamiento previo —o un rediseño parcial— antes de un plan estable. Preferimos perder un encargo a firmar un compromiso que no podemos cumplir. Si también quieres evolucionar la aplicación, puedes combinarlo con aplicaciones web a medida.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntar antes de encargar el soporte.

Respuestas directas, sin tarifas inventadas ni promesas de tiempos que no hemos publicado.

Depende del alcance acordado. El núcleo suele cubrir parches de seguridad, copias con comprobación periódica, vigilancia de disponibilidad, revisión de rendimiento, salud técnica de SEO e intervención ante incidencias y pequeños cambios. Rediseños grandes, funcionalidades nuevas o migraciones se delimitan aparte, por escrito.

Es el caso más habitual. Empezamos por una auditoría: accesos, stack, versiones, plugins o dependencias, formularios, copias y puntos frágiles. Si el código es mantenible, asumimos el día a día. Si hay riesgos graves, te lo explicamos antes de comprometernos.

Acordamos la ventana de respuesta y el canal de aviso según el caso: no todos los proyectos necesitan la misma cobertura. Ante una caída, priorizamos restablecer el servicio, revisar la causa y dejar constancia. El ritmo se fija en el acuerdo, no en promesas genéricas.

Trabajamos con acuerdos claros y revisables. El mantenimiento tiene sentido mientras aporte valor, no para encadenarte. Si quieres recuperar el control o cambiar de proveedor, la documentación y los accesos deben permitirlo sin dramas.

Sí. Mantenemos WordPress (núcleo, temas y plugins con criterio) y webs o aplicaciones a medida sobre PHP y MySQL. El enfoque cambia según el stack; el objetivo es el mismo: seguridad, estabilidad, copias fiables y capacidad de reaccionar cuando algo falla.

Se acuerda un alcance y una facturación adaptada a ese alcance —habitualmente de forma periódica mientras el servicio esté activo—. No publicamos tarifas fijas: el coste depende del tamaño del sitio, del hosting, de los cambios previstos y de si hace falta un saneamiento previo. En la conversación inicial te damos una orientación concreta.

Diagnóstico gratuito

Cuéntanos tu proyecto y te orientamos en 24h.

Indica qué quieres conseguir (más leads, una web nueva, una landing o automatizar captación) y te respondemos con una primera orientación de estrategia y próximos pasos.

  • Respuesta en menos de 24h laborables
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